El 80% del vino pasa 12 meses en barricas de roble francés (de segundo y tercer uso) y reposa otros 6 meses en botella antes de salir al mercado.
Muy expresivo y complejo. Predominan las notas a frutas rojas y negras maduras (frambuesa, ciruela, mora), acompañadas por los aromas herbales típicos de la variedad, pimiento verde, pimienta negra y sutiles ahumados o de grafito aportados por la madera.
Es un vino de cuerpo medio a completo, con una textura sedosa. Destaca por su acidez equilibrada que aporta una gran frescura, taninos suaves pero consistentes, y un final largo y persistente. [1, 2, 3, 4, 5]


