Elaborado a partir de un blend de 50% Viognier y 50% Catarratto, este vino se distingue pora la textura y la expresión de las variedades.
Durante dos meses permaneció en contacto con sus pieles, un proceso que permitió extraer principalmente estructura y textura, más que color.
En nariz se expresa con delicadas notas de almendras y flores blancas, acompañadas por aromas frescos de ananá que aportan un perfil frutal y vivaz. En boca presenta una textura amplia y cremosa, sostenida por una acidez fresca que le aporta equilibrio y persistencia.
De carácter gastronómico y listo para disfrutar, es un vino versátil que encuentra un excelente compañero en risottos, mollejas y preparaciones cremosas, donde su textura y frescura se integran especialmente bien.



