Proviene de una parcela única plantada sobre balastro solo 10 kilómetros del Océano Atlántico.
La constante brisa marina genera un clima frío ideal para que la delicada cepa Pinot Noir madure lentamente. Esto preserva una acidez natural muy marcada y frescura eléctrica.
Un tinto de perfil atlántico, sutil, elegante y de capa baja, fiel a la filosofía de mínima intervención.
Despliega notas nítidas de frutas rojas frescas combinadas con puntas florales, especias suaves y un marcado carácter terroso y mineral derivado del suelo.



